domingo, 14 de septiembre de 2014

Amores, amoríos y no correspondidos...

Te conocí marinero
en las aguas turbulentas de la vida
con los ojos sedientos de calma
y el alma herida.

Tu profunda mirada
atravesó como un arpón la mía
y entre un mar de gente ausente
con las ondas de tu voz mi corazón latía.

Quiero ser tu puerto y tu mar
alzar las velas de este amor al viento
tirar el ancla en el muelle de tu vida
feliz de habernos encontrado a tiempo.

Quiero contigo, vida,
soltar amarras y hacernos a altamar
Navegar seguros fijando el horizonte
y estelas marinas nos sepan guiar.

Seremos vos y yo guardianes de este buque,
y elijo ser también, tu timonel y tu maestre.
Pero serán sin duda, porque siempre supe,
los frutos de esta historia, tripulación presente.

Si aceptas que te otorgue de ahora
y para siempre el cargo que yo ansío
serás de este barco, otrora de piratas,
el capitán de mi feliz navío.



Buenos Aires, 10 de octubre de 2013

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